El primer es uno de los pasos más importantes de la preparación de la uña, aunque muchas veces se pasa por alto. Su función es mejorar la adherencia del gel, acrílico o esmalte semipermanente, evitando levantamientos y prolongando la duración del trabajo.
Primer con ácido
Los primers con ácido (como el metacrilato) deshidratan ligeramente la superficie de la uña y crean microporos que favorecen el anclaje. Son muy eficaces en uñas grasas o con tendencia a levantar el producto, pero deben aplicarse con cuidado y en cantidades mínimas, evitando el contacto con la piel.
Primer sin ácido
Los primers sin ácido son más suaves con la lámina ungueal y suelen ser la opción preferida para uso diario en el salón, especialmente en clientas con uñas sensibles o debilitadas. Ofrecen un buen anclaje sin resecar tanto la uña natural.
¿Cuál elegir?
La elección depende del tipo de uña de tu clienta y del sistema que utilices (gel, acrygel, acrílico o semipermanente). Como regla general, si trabajas con productos de la línea Cupio o DNKa, revisa siempre las recomendaciones específicas de cada preparador, ya que cada fórmula está pensada para un uso concreto.
En Polymnea encontrarás toda la gama de preparadores profesionales para que elijas el que mejor se adapte a tu técnica.