El tratamiento de las cutículas es una de las bases de una manicura profesional bien acabada. Aquí tienes cinco recomendaciones para incorporar a tu rutina de trabajo.
- Ablanda antes de retirar: aplica un removedor o aceite específico unos minutos antes de empujar o retirar la cutícula, así evitarás dañar la piel.
- Usa herramientas de calidad: unos alicates y empujadores bien afilados, como los de Staleks, permiten un trabajo más preciso y menos agresivo para la piel.
- No cortes en exceso: retirar demasiada cutícula puede debilitar la barrera natural de la uña y favorecer infecciones. Trabaja solo el exceso de piel muerta.
- Hidrata después de cada servicio: un aceite de cutículas nutritivo ayuda a mantener la piel flexible y acelera la recuperación tras el limado o la extensión.
- Recomienda cuidado en casa: aconseja a tus clientas aplicar aceite de cutículas a diario para prolongar los resultados de la manicura y mantener las manos saludables entre visitas.
En Polymnea encontrarás aceites de cutículas, cremas y herramientas profesionales Staleks para completar tu ritual de cuidado.